septiembre 02, 2008

A Usted

Usted
que una mañana de agosto
vio la luz y se quedó con ella

Removió mis inquietudes
y me advirtió de tempestades

Usted que entre las cenizas
hizo resurgir mi alma
ya sin esperanza, ya sin vida

Me hizo aceptar la realidad
elegir entre lo bueno y la maldad

Creó una historia
que queda en la eternidad
sin un principio, sin un final

A Usted
cual oasis en el desierto
mi sed sació

Le entrego estos versos
que salen del corazón

Todo atrás ya quedó
flotando a la deriva
el sufrimiento y su dolor

Ahora la calma es dueña
de tanta dicha y amor

Brota en latidos que paran
y miran a su alrededor
quietos, entre susurros de amor

A usted que rompe el silencio
entre suspiros y mi respirar

A usted me entrego
exhausto
sin mirar atrás.