ayer solo quise jugar...
observando la luna y sus estrellas...
me dispuse tu atención llamar....
cortejándote con palabras bellas...
a tu corazón logré entrar..
aquel juego tonto que inicié
hoy llegó a su final.....
y así como lo empecé...
me quedé como un animal....
que con dulzura embustera..
solo un dolor provocó....
llevando de forma certera...
un odio que tu corazón retocó...
hoy sin cesar, tu perdon imploro...
siéndome imposible lograrlo....
hundido en el dolor de perderte....
es algo que ya no puedo evitarlo...
que será de tu vida sólo me pregunto...
que habrá pasado con aquel incidente...
como reparaste ese corazón semidifunto...
y que hoy me hacer ser un incompetente...
No volveré a jugar eso lo prometo...
pues una cosa solo aprendí...
que soy un pendejo por completo...
por no amarte y mentir...